jueves, 14 de junio de 2012

SER MODA definitivamente no es un asunto fácil.

SER MODA definitivamente no es un asunto fácil.

Mantenerse vigente al paso aplastante de años y de daños parece un juego de turno de esos que son imposibles de ganar.

Más allá de la atropellada realidad que a todos nos tocó vivir está el espíritu aventurero de curiosear, sentir, vivir, probar y caminar cada camino que podamos. Como un carajillo, que todo se lo mete a la boca. Algo así.

Anoche recibiendo clases en el alma mater descubrí cosas de mí que no sabía y me sorprendió que, con 26 recién estrenados, no haya tenido aun esa curiosidad por profundizar en ello.

Claro, siempre he pensado que en la vida hay que actuar más y pensar menos o, de lo contrario, un día nos levantamos peinando canas y recortándonos los pelos que nos salen de las orejas dándonos cuenta que se nos fue la vida pensando y no actuando.

Pero anoche tuve una revelación. Y no, no había consumido ningún psicotrópico ( aun ). Paso el día preocupándome de lo viejo que me siento, de lo poco encaminada que percibo mi vida y de lo lejos que veo la luz del condenado túnel. De lo ocupado que estoy y del poco tiempo que tengo para desperdiciar con Sergio, conmigo y con yo. Si algo me llevo de este semestre (que dicho sea de paso es el semestre número 15 que mi trasero se sienta en las aulas de Ciencias Sociales de la UCR) es que debo dedicar tiempo para mí.

Pues claro. Revolcar antologías con compañeros 4 ó 5 años menores que uno lo rejuvenece y le recarga las vitaminas desgastadas de trabajar en un Sportsbook de 7 a 3, entrenar en el Gym de 3 a 5 y recibir clases de 5 a 9 TODOS LOS DÍAS. Se le suma una pareja que exige tiempo y ese montón de proyectos a los que uno no puede decir que no.

¿Y dónde queda el tiempo para uno? Para sentarme en el pretil a comerme un pedazo de pizza grasosa y un té frío caliente. Para caminar debajo de la lluvia sin pánico de resfriarme y que me esperen con una amonestación por faltar al brete al día siguiente. Para perder la tarde de domingo viendo un partido de algún deporte que no entiendo y acostarme en la noche sin haberme bañado.

Decidí OCUPARME y no PREOCUPARME. Escribí. Y vaya que escribí.

Mantenerse vigente para uno mismo no es asunto fácil.

SER MODA no es asunto fácil.
SER MODA soy yo
SERgio MOra DÁvila soy yo y he decidido, hoy, estar de moda para mí.



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